Terremotos, amistades enfriadas;
doce meses de un largo año han pasado
en el que las manos no se soltaban.
Trescientas sesenta y cinco puestas de Sol,
en las que no me han cabido dudas
de nuestros bellos sentimientos de amor.
Durante este año, mi ángel de luz,
lo bueno no han sido momentos bellos,
no todo han sido besos y caricias,
pues aprender de ti también es de cuento.
Lo que compartimos, nuestros sueños,
nuestras siglas y números, nuestros secretos;
de nuestras vidas y pensamientos, únicos dueños,
nuestros instantes graciosos, todos eternos.
Eterna Roma en su legado y mi corazón
jueves, 19 de enero de 2012
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Soneto 11º A las sentencias de dolor
Sentencias de una vida muerta,
locura en soledad y angustia,
llantos de una muerte lenta.
Agonía de penumbra perpetua,
que su halo marchito extiende
para inundar de fuego y rabia
a todo el que no comprende.
Agonía que ansía ser aliviada,
pero que cree no ser oída,
y por ello culpa al mundo
por morir en plena vida.
Sombra que apaga una luz bella,
que se desangra por pecho y muñeca,
pues suplicaba ser única estrella
locura en soledad y angustia,
llantos de una muerte lenta.
Agonía de penumbra perpetua,
que su halo marchito extiende
para inundar de fuego y rabia
a todo el que no comprende.
Agonía que ansía ser aliviada,
pero que cree no ser oída,
y por ello culpa al mundo
por morir en plena vida.
Sombra que apaga una luz bella,
que se desangra por pecho y muñeca,
pues suplicaba ser única estrella
sábado, 8 de octubre de 2011
Observando su sueño
Duerme siempre hermosa,
a mi lado;
dulce, tranquila, preciosa.
Única melodía, su aliento,
suspiros,
liviano movimiento.
¿De la vida me quitará,
despacio,
o se la podré regalar?
Al mirarla yo puedo
volar libre,
alcanzar el cielo
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