Eterna Roma en su legado y mi corazón

miércoles, 3 de julio de 2013

Querida alma...

No importa cuanto pase... El tiempo parece haberse detenido en aquel instante, en aquel parque, con aquella canción de fondo... Aquellas miradas y, ¡maldita sea, aún eres más hermosa que entonces! Querida alma gemela...
Deseos de que nunca cambie esa extraña conexión, esa electricidad, esa chispa viva entre ambos... Que sigan llegando olas y más olas a esa orilla, contemplada desde un aislado acantilado con la mirada fija en el horizonte, pero sin observar nada en concreto. Que siga esa suave brisa que inquieta el corazón y lo acelera. Querida alma gemela...
Caminar por aquella larga calle... Esperar esa llegada que parece retrasarse en el tiempo, frenarse el reloj cuando hacías camino... Abrazos que rodean el alma. Bello. Bello todo en una noche de hace demasiado tiempo, pero que parece que todo sigue igual. El mismo brillo, la misma sonrisa, los mismos gestos... Realmente bello, querida alma gemela...
¿Puedes imaginar por un instante la luz que traes a mi existencia, "Dama del Agua"? Dime, ¿puedes imaginarlo? ¿Acaso ha sido necesario cruzar palabras en alguna ocasión entre ambos? ¿Alguna vez? Mi memoria busca, pero nada encuentra así. Feliz me hace este hecho, y espero que siempre sea así, pequeño tesoro. ¡Qué bello guiño el que aquel reloj tuyo se detuviese! Me encantas más que nunca, querida alma gemela...

A un tesoro de chica

lunes, 1 de julio de 2013

Vals de pies, danza de espadas

Vals de pies, danza de espadas... Hora tras hora de meditación y paz, con la única compañía de la luz de las velas y la voz interior. Tal es la relajación, que mi corazón parece palpitar con fuerza titánica. El corazón del frío monstruo... ¿Sentiría esto un duelista del "Siglo de Oro" justo antes de ser herido de muerte? ¿Es esa la paz de la que me hablaron? ¿Es esta esa paz de aquel que ha perdido el miedo al otro lado del Estigia? Así lo siento en este instante y creo que estoy listo para empuñar la espada ropera y enfrentarme al destino, sea cual sea este. Al fin empiezo a sentir la auténtica paz.
¿Por qué tan sombrío hablo? ¿He perdido la esperanza acaso? En absoluto. Me siento casi pleno en mí. Casi en paz con el mundo y conmigo mismo. Estoy cercano a mi meta. Es ahora cuando más esperanzas tengo y más luz en mi ser. Poco a poco, me voy comprendiendo a mi y al mundo. Todo es vals de pies y danza de espadas. Todo. Entre la belleza y la muerte es la senda del hombre, luz y oscuridad. ¿El mal es solo un punto de vista? Falso. El mal es tangible y devora almas para matar cuerpos. El mal no es ser alguien sombrío o distante. El mal siempre se presentará bello para que vosotros, pobres niños entrados en años, os dejéis seducir por sus mentiras disfrazadas. El mal miente y no se arrepiente, es su naturaleza.
Para nuestra suerte, incluso estando derrotados, siempre podremos ponernos en pie y frenarlo en cualquier instante con un "no" firme. Dejad entonces que os lata el corazón y os llene de vida y luz. No importa cómo os mostréis al mundo, sino como tratéis al mundo y os hable vuestra conciencia verdadera. El ser más corrompido también puede resurgir a la luz. ¡Incluso los "fríos monstruos" tienen corazón, pese a quien pese!

sábado, 15 de junio de 2013

Ser espectro

Más humo hacia el techo...

Ojos cerrados, un ínfimo instante, y a teclear de nuevo lo lejos que deseo caminar. Paso a paso, calle tras calle, ciudad tras ciudad... Sin rumbo, solo alejarme más y más, y no mirar atrás a nada ni nadie. Deseos de dejar de sentir que vuelven como la incómoda visita que nunca se espera.... Solo quiero alejarme con mi silencio y mi angustia. Sólo... Para no tener por quien pensar o detenerme. Quiero ser un espectro errante en una lejana tierra, para que en el lugar donde more hasta el fin de mis días, o el fin de los tiempos, entre penumbras nadie sepa mi nombre o cuan grande fue mi máscara.
Ser espectro para no poder dejar una sola huella, ni un solo vestigio de mi paso lúgubre y funesto consumido por el caos de un alma atormentada. Ser espectro para que nada pueda tocarme y me atraiga con su dulce calor, pues ningún calor es eterno y no me creo tan fuerte como para resistir una nueva embestida mortal. Tal vez sea esto lo que tan poderoso me hace, pero el poder es tan solo un cáncer de larga y penosa curación que siempre deja las secuelas del hastío y latidos sin compás.

Vacío...